PRI Estado de México señala recortes, reducción de personal y resultados insuficientes frente a la crisis de desapariciones

El PRI Estado de México denunció el debilitamiento de los mecanismos creados para la identificación de personas desaparecidas, al señalar que, pese a haber sido anunciados como una solución, fueron desmantelados con el tiempo. Indicaron que el mecanismo extraordinario de identificación forense, presentado en 2019, perdió presupuesto y personal de forma progresiva. La situación, afirmaron, ha impactado directamente en los resultados. PRI Estado de México subrayó la gravedad del problema.

De acuerdo con el PRI Estado de México, para 2023 este mecanismo operaba con la mitad del personal y en 2024 ya no se renovaron contratos, lo que limitó su funcionamiento. Señalaron que esta reducción ocurrió mientras las desapariciones continuaban en aumento. Este contraste ha generado cuestionamientos sobre la estrategia. El tema se mantiene como una preocupación central.

El PRI Estado de México también destacó que el Centro Nacional de Identificación Humana, creado en 2022, ha presentado resultados mínimos. Indicaron que para 2024 se redujo su personal y que, hasta ese año, solo se lograron 22 coincidencias genéticas y 14 identificaciones. Estas cifras, señalaron, no corresponden a la magnitud de la crisis. La efectividad de estas instituciones ha sido puesta en duda.

En este contexto, el PRI Estado de México afirmó que han sido las madres buscadoras y los colectivos quienes han realizado la mayor parte del trabajo de localización, incluyendo el hallazgo de fosas clandestinas. Señalaron que estos esfuerzos evidencian la falta de acción institucional. La exigencia de justicia y resultados continúa creciendo. PRI Estado de México reiteró que es urgente fortalecer los mecanismos de búsqueda e identificación.