El PRI Estado de México señaló presuntas irregularidades en gastos relacionados con campañas de vacunación y compra de ventiladores en la entidad. El partido cuestionó el uso de recursos públicos mientras persisten carencias en servicios médicos.

El PRI Estado de México denunció presuntas irregularidades en el manejo de recursos destinados al sector salud durante administraciones vinculadas a Morena, señalando gastos millonarios en campañas y adquisiciones que, aseguró, no se tradujeron en mejores servicios para la población. A través de distintos posicionamientos, el partido sostuvo que miles de familias mexiquenses continúan enfrentando problemas relacionados con desabasto de medicamentos, atención médica insuficiente y falta de insumos en hospitales públicos.

De acuerdo con el señalamiento priista, la Secretaría de Salud estatal habría destinado cerca de 194.8 millones de pesos para una campaña de vacunación sin vacunas disponibles, situación que el partido calificó como un ejemplo de mala planeación y uso irresponsable de recursos públicos. Bajo esa lógica, el PRI mexiquense afirmó que resulta inaceptable destinar cantidades millonarias a estrategias sin resultados mientras persisten necesidades urgentes dentro del sistema de salud estatal.

Asimismo, el partido cuestionó la compra de 133 ventiladores por un monto de 198.1 millones de pesos, señalando un presunto sobrecosto cercano al 80 por ciento. En ese sentido, el PRI Estado de México sostuvo que esos recursos debieron utilizarse para fortalecer hospitales, garantizar medicamentos y mejorar la atención médica para miles de familias que diariamente enfrentan deficiencias dentro de los servicios públicos de salud.

El priismo mexiquense reiteró que continuará defendiendo a la ciudadanía de decisiones gubernamentales que considere opacas o alejadas de las necesidades reales. Para el partido, la salud pública requiere transparencia, planeación y uso responsable de los recursos, particularmente en un contexto donde amplios sectores sociales demandan mejores servicios, atención digna y respuestas reales frente a las carencias que persisten en el sistema de salud del Estado de México.