La presidenta del PRI en el Estado de México, Cristina Ruiz, continúa marcando una ruta clara de cercanía, compromiso y trabajo real, demostrando que el priismo mexiquense sigue vivo, activo y conectado con su gente. Lejos de la política de escritorio, su liderazgo se distingue por estar presente, escuchar y sumar voluntades desde el territorio.
Con un equipo sólido y comprometido, Cristina Ruiz ha impulsado una dinámica de trabajo basada en la coordinación, la energía y el sentido humano, donde cada militante cuenta y cada esfuerzo suma. Esta forma de conducir al partido ha permitido fortalecer la estructura priista y renovar el ánimo de quienes creen en un PRI que trabaja de la mano con la ciudadanía.
El mensaje es claro: hay ganas, hay corazón y hay convicción. Bajo esta visión, el PRI Estado de México avanza con paso firme, apostando por la organización, la cercanía y el contacto directo con las comunidades, entendiendo que es en el territorio donde se construye la confianza y se refrenda el compromiso social.
Cristina Ruiz ha dejado en claro que el priismo no se improvisa, se construye todos los días con trabajo constante, sensibilidad y vocación de servicio. Esa actitud ha sido clave para mantener unido al partido y proyectarlo como una fuerza política con rumbo y propósito.
