La líder del PRI Estado de México, Cristina Ruiz respalda a la nueva dirigencia municipal y llama a la ciudadanía a perder el miedo frente a los gobiernos de la 4T.
Cristina Ruiz Sandoval llegó a Otumba con un mensaje que no buscó matices ni medias tintas. En el relevo de la dirigencia municipal, dejó claro que el PRI no está en etapa de contemplación, sino de reorganización territorial y confrontación directa con lo que calificó como gobiernos que han fallado en lo esencial. Su respaldo a Jesús Alfaro García y Mónica Hernández no fue solo protocolario, sino parte de una estrategia más amplia: volver a la calle y recuperar presencia real.
La lectura es clara. Mientras otros partidos apuestan por discursos desde la comodidad institucional, el priismo mexiquense intenta reconstruirse desde abajo. Ruiz Sandoval insistió en que el camino no es empezar de cero, sino retomar lo que sí funcionaba: cercanía, gestión y estructura. En Otumba, dijo, hay una base que no se fue y que hoy vuelve a organizarse con dirección política.
Pero el mensaje más duro no fue interno, sino hacia afuera. La líder priista llamó abiertamente a la ciudadanía a no tener miedo frente a los gobiernos de Morena. No fue una crítica abstracta: enumeró lo que la gente vive todos los días —falta de medicamentos, inseguridad, dificultades económicas— y colocó esos problemas como evidencia de un modelo que, desde su visión, no ha dado resultados.
En ese contraste, Ruiz Sandoval apostó por reposicionar al PRI como una alternativa con experiencia de gobierno. No como nostalgia, sino como argumento político. Otumba, planteó, es ejemplo de que cuando hay orden, estructura y cercanía, las cosas sí funcionan. El mensaje no es menor: busca instalar la idea de que el problema no es el pasado, sino el presente.
Lo que se vio en Otumba no es un evento aislado. Es parte de una narrativa más amplia donde el PRI intenta recuperar terreno apelando a la memoria de resultados y al desgaste de los gobiernos actuales. Cristina Ruiz Sandoval lo dijo sin rodeos: el partido está de regreso en territorio, y esta vez, con un tono más directo, más frontal y sin miedo a confrontar.
