"La Fuerza está en la Calle": El priismo mexiquense arranca el 2026 recuperando el territorio

Lejos de las oficinas y cerca de la gente, el PRI del Estado de México apuesta por el activismo de tierra como la única vía para reconstruir la confianza ciudadana y consolidar su estructura de cara a los retos del año.

1/9/20262 min read

El arranque de este 2026 ha marcado un cambio de ritmo para el PRI en el Estado de México, que ha decidido que su cuartel general sea la calle y no los escritorios. Con la firme convicción de que el territorio es el único espacio donde se construye la legitimidad política, los cuadros mexiquenses han iniciado una serie de recorridos por los diversos municipios de la entidad. Esta estrategia busca romper con la política tradicional de gabinete para establecer un diálogo directo y sin filtros con los vecinos, atendiendo sus preocupaciones en el lugar donde ocurren los problemas.

La dirigencia estatal ha sido enfática al señalar que "caminar con el PRI" no es solo un eslogan de campaña, sino una forma de entender el servicio público que prioriza la cercanía sobre la retórica. En cada colonia y comunidad visitada, el mensaje ha sido el mismo: la confianza ciudadana no se exige, se recupera demostrando quién tiene la capacidad técnica y la sensibilidad humana para dar resultados. Para el priismo mexiquense, el contacto cara a cara es la herramienta más poderosa frente a un oficialismo que se ha distanciado de las necesidades básicas de la población.

Este despliegue territorial no solo tiene un fin de escucha, sino que representa la reactivación de una maquinaria que se asume como la más experimentada del estado. Al poner el corazón en el territorio, el partido busca revitalizar a sus seccionales y liderazgos locales, recordándoles que la fortaleza de la organización reside en su capacidad de respuesta inmediata. Se trata de un esfuerzo colectivo que pretende demostrar que, ante la improvisación externa, el PRI ofrece una estructura sólida que conoce perfectamente la geografía y las urgencias de las familias mexiquenses.

Finalmente, esta etapa de movilización constante subraya el compromiso del partido de mantenerse como el principal contrapeso en el Estado de México. Al grito de “PRI De Territorio”, el priismo mexiquense advierte que su presencia en las calles será permanente durante todo el año, asegurando que ninguna demanda social se quede sin eco. La apuesta es clara: volver al origen, fortalecer la unidad desde la base y consolidar una fuerza política que se sienta orgullosa de su identidad y de su vocación de estar presente donde realmente importa.