PRI Estado de México señala que Morena impulsa un modelo que trata el ahorro de los trabajadores como fuente de financiamiento

PRI Estado de México se pronunció sobre la reforma en materia de Afores al considerar que modifica la lógica con la que fue creado el ahorro para el retiro. Desde su perspectiva, el cambio abre la puerta a que recursos de los trabajadores puedan utilizarse en proyectos definidos por el gobierno. El tema ha generado preocupación por sus posibles efectos a largo plazo. La discusión se ha colocado en el centro del debate público.

En su posicionamiento, PRI Estado de México sostuvo que el dinero administrado por las Afores no pertenece al Estado ni puede asumirse como una bolsa disponible para cubrir necesidades financieras del gobierno. Se trata, señalaron, de recursos individuales que tienen un fin específico: respaldar el retiro de millones de personas. Ese principio, advirtieron, no debería alterarse por decisiones políticas. El argumento central es que el ahorro pensionario debe mantenerse protegido.

La preocupación aumenta porque la reforma no se limita a un ajuste administrativo, sino que cambia el destino potencial de los fondos. PRI Estado de México señaló que, al abrirse esta posibilidad, el retiro de los trabajadores deja de estar completamente blindado frente a decisiones externas. Eso implica, dijeron, una nueva etapa de incertidumbre en torno al ahorro. El debate no es técnico solamente, sino también patrimonial.

Otro de los puntos señalados por PRI Estado de México es que este modelo puede normalizar que el gobierno recurra al dinero de los trabajadores para sostener políticas o proyectos propios. Desde esa óptica, el ahorro deja de verse como un patrimonio personal y comienza a insertarse en la lógica del gasto público. Esa visión, advirtieron, altera el sentido del sistema de retiro. Por eso insistieron en que la reforma merece una revisión de fondo.

PRI Estado de México reiteró que votó en contra de esta modificación porque considera que la infraestructura del país debe financiarse con planeación, inversión y finanzas sanas. El ahorro pensionario, subrayaron, no puede quedar sujeto a presiones políticas ni a necesidades coyunturales del gobierno. El tema seguirá siendo motivo de discusión por su impacto en millones de trabajadores. La postura, insistieron, es defender el destino original de esos recursos.