El priismo mexiquense reafirma que la libertad, el Estado de Derecho y los derechos humanos son principios universales e irrenunciables.
El PRI Estado de México expresó su respaldo al posicionamiento nacional del partido en defensa de la libertad, la democracia y los derechos humanos, subrayando que nada justifica la represión ni el silencio frente a la violencia ejercida por regímenes autoritarios. El priismo mexiquense sostuvo que cuando el poder se impone mediante el miedo, se rompe el fundamento mismo de la legitimidad política.
El partido señaló que las violaciones sistemáticas a los derechos humanos, la censura y el encarcelamiento arbitrario no pueden ser tolerados ni relativizados. Indicó que la comunidad internacional tiene la responsabilidad de respaldar la libertad de los pueblos y de evitar que el autoritarismo debilite la estabilidad global.
Asimismo, el PRI Estado de México afirmó que la democracia no admite medias tintas. La libertad de expresión, la participación ciudadana, el respeto a las minorías y el Estado de Derecho no son concesiones del poder, sino derechos inherentes que deben garantizarse sin excepción. Defender estos principios, señalaron, es una obligación ética y política.
El priismo mexiquense también destacó que la seguridad verdadera no se construye a partir de complicidades ni simulaciones, sino mediante el respeto irrestricto a la ley y la justicia. La estabilidad de una nación depende del fortalecimiento institucional y del compromiso con la dignidad humana.
Finalmente, el PRI Estado de México reiteró su convicción histórica de que la democracia se defiende con firmeza y claridad, reafirmando que México debe mantenerse como una voz responsable en favor de la libertad, la paz y el respeto a los derechos humanos en cualquier escenario.
