El PRI Estado de México advierte que la situación en Tultitlán refleja fallas graves en el gobierno municipal, con impactos directos en seguridad, servicios básicos y transparencia, por lo que demanda una investigación a fondo.

Tultitlán atraviesa una crisis que no puede minimizarse ni explicarse con discursos, porque está respaldada por cifras que reflejan un deterioro evidente. El PRI Estado de México advirtió que los datos en materia de seguridad, servicios públicos y manejo de recursos muestran una situación que requiere atención urgente y decisiones firmes.

Uno de los focos más graves está en las presuntas irregularidades relacionadas con operaciones inmobiliarias, donde se habla de millones de pesos bajo sospecha y de un esquema que habría favorecido intereses particulares por encima del bienestar colectivo. Este contexto ya derivó en la apertura de carpetas de investigación ante la Fiscalía Anticorrupción, lo que confirma la dimensión del problema.

En materia de seguridad, las cifras son contundentes: 8 de cada 10 habitantes viven con miedo, mientras que el 89.5% teme por su integridad al utilizar el transporte público. A esto se suman 133 homicidios, 388 casos de narcomenudeo y más de 4,300 robos de vehículos, indicadores que evidencian un entorno donde la violencia y la delincuencia afectan directamente la vida cotidiana.

La situación se agrava al observar los datos relacionados con la violencia de género. Tultitlán mantiene una alerta activa desde 2015, con 9 feminicidios registrados y 617 casos de abuso sexual, cifras que reflejan una problemática persistente que requiere atención prioritaria y acciones concretas para proteger a las mujeres.

En cuanto a servicios públicos, el abandono también se mide en números. Se estima que el 92% de las calles se encuentran en mal estado, mientras que el 74% de las familias no cuenta con acceso regular al agua, condiciones que afectan la calidad de vida y limitan el desarrollo de la comunidad.

La gravedad de estos datos hace evidente la necesidad de actuar sin demora. El PRI Estado de México subrayó que permitir que esta situación continúe solo profundizará los problemas y aumentará el impacto en la población. Por ello, insistió en la urgencia de una auditoría integral y de investigaciones que lleguen hasta las últimas consecuencias, con el objetivo de restablecer el orden, la legalidad y las condiciones dignas para las y los habitantes de Tultitlán.